La ansiedad puede correlacionarse con un estado fisiológico de aumento de pulsaciones, sudoración e hiperventilación, junto con una maraña de pensamientos recurrentes de preocupación y un estado interno de tensión. Durante una crisis de ansiedad muchas veces podemos sentir que el pecho nos oprime o que no podemos respirar. Esos síntomas muchas veces no se correlacionan con ningún daño orgánico, pero sí que pueden ser vividos con una sensación de pánico total. Lo que te puedes estar preguntando entonces es cómo afecta la ansiedad a tu corazón, pues bien, ahora te cuento.
Ansiedad
Las situaciones de ansiedad o estrés pueden ser algo transitorio o pueden producirse de forma
recurrente en relación a personalidades con rasgos más ansiosos; si embargo, la ansiedad puede ser
verdaderamente un trastorno clínico mayor. Los trastornos de ansiedad pueden llegar a existir en más
del 25% de la población.
Factor de riesgo
La ansiedad es un factor de riesgo independiente para provocar un predominio de la activación crónica
del sistema nervioso simpático que desemboca a la larga en un aumento de oxidación celular y tisular,
alteraciones de metabolismo hidrocarbonado y de las grasas y aumento de la inflamación. Toda esta
cascada desemboca en enfermedad cardiovascular, con un riesgo de 1.4 veces más de producir
enfermedad coronaria, insuficiencia cardiaca y hasta 1.7 veces más riesgo de ictus. Así es desde el punto
de vista bioquímico y neuroendocrino cómo afecta la ansiedad a tu corazón.
Estrategias de salud
Dentro de las estrategias de salud cardiovascular, el sistema sanitario y los profesionales debemos de
empezar a integrar en los cuidados habituales estrategias de gestión de ansiedad, tanto para los
pacientes con cardiopatías, como para el cuidado de la salud y la prevención primaria a nivel
poblacional.
En CardializArte te ayudamos, tanto a nivel individual como a nivel grupal a conectar con espacios de
contención, escucha y apoyo donde reencontrar tu serenidad y empoderarte de tu salud.

